Origen del Día de Muertos: la «gran fiesta de los muertos» de los mexicas caía en agosto
Fray Diego Durán la fechó el 28 de agosto en su calendario, terminado en 1579
Publicada el 27 de octubre de 2026

El Día de Muertos junta dos fiestas católicas que trajeron los españoles, Todos los Santos y Fieles Difuntos, con la costumbre indígena de dar de comer a los difuntos. Hacia 1541, Motolinía ya vio ofrendas en los pueblos: maíz, mantas, gallinas, cacao y cera. El pan de trigo y el azúcar llegaron de España.
La Nueva España, siglo XVI. Es el día de Todos Santos y un fraile dominico que escribe sobre los ritos antiguos ve una ofrenda: dinero, cacao, cera, aves, fruta, semillas y comida. Pregunta para quién es. Le contestan que para los niños, «que así lo usaban antiguamente». Pregunta si habrá otra al día siguiente, el de Difuntos, y le dicen que sí, para los mayores. La hubo, igual1.

Leer la transcripción
«Esta fiesta se llama micailhuitl, que quiere decir fiesta de muertos, porque en ella se celebraba la fiesta de los niños muertos, y bailaban con gran tristeza, y sacrificaban niños. El demonio que en ella se festejaba era Titlacauan, que quiere decir de quien somos esclavos; es el mismo que Tezcatlipoca, que quiere decir espejo humeador (...). Otros llaman esta fiesta moxuchimaca, porque en ella rodeaban de guirnaldas de rosas al demonio.» Códice Magliabechiano, folio 36 vuelto, un libro pintado y escrito en el siglo XVI sobre los ritos de antes de la conquista; la imagen es del facsímil de 1904.3
Curiosidades¿Verdad o mentira?La cola de Pikachu acaba en una punta negra
¿Es prehispánico el Día de Muertos?
A medias, y con fechas. El 1 y el 2 de noviembre son dos fiestas católicas que llegaron con los españoles: Todos los Santos y los Fieles Difuntos, el día de rezar por las almas del purgatorio8. La costumbre de dar de comer a los muertos sí era de aquí. Y se juntaron enseguida: hacia 1541, fray Toribio de Benavente, Motolinía, anotó que el día de los Finados «casi por todos los pueblos de los indios dan muchas ofrendas por sus difuntos; unos ofrecen maíz, otros mantas, otros comida, pan, gallinas, y en lugar de vino dan cacao; y su cera cada uno como puede y tiene»4.
- ConfirmadoUnos veinte años después de la conquista, los pueblos indígenas ya ponían ofrenda el día de Difuntos.4

Leer la transcripción
«Esta figura es de lo mismo: lo lloraban sus hijos y parientes, y le daban para el camino cacavatl.» Cacavatl es el cacao. El dibujo: el difunto amortajado y sentado, con un cesto de tamales, un ave guisada en un plato de tres patas, una olla y un hombre que le ofrece una manta; a la izquierda, la fosa y cuatro de los suyos llorando. Códice Magliabechiano, folios 66 vuelto y 67 recto, siglo XVI (facsímil de 1904).3
Es casi la misma ofrenda: tamales, un ave, cacao y una manta para el muerto3. Lo que cambió fue el día. «En lugar de vino dan cacao», escribió el fraile, que esperaba la ofrenda de su tierra y encontró la de esta.
La fiesta mexica de los muertos estaba dedicada a la diosa Mictecacíhuatl
Las dos fiestas mexicas de los muertos caían en agosto y eran de otros dioses
Durán las fecha en su calendario. La primera era la Miccailhuitontli, que «quiere decir fiesta de los muertecitos», el 8 de agosto, y según le contaron era «fiesta de niños inocentes muertos». Veinte días después venía la Hueymiccailhuitl, la fiesta grande de los muertos, el 281. Sahagún, que empieza el año mexica el 2 de febrero, llama a esos dos meses Tlaxochimaco y Xócotl huetzi; con sus meses de veinte días, el segundo va del 1 al 20 de agosto. Y no los dedica a los muertos, sino a Huitzilopochtli y al dios del fuego2. Son fechas del calendario juliano de entonces: con el de hoy, diez días más, y la gran fiesta de Durán caería el 7 de septiembre.
La grande no era una visita de los abuelos: era la fiesta del dios del fuego, y en ella se echaba al fuego a muchos esclavos2. Durán escribe que la llamaban la gran fiesta de los muertos «por los muchos esclavos que en ella sacrificaban»1. Y tenía su prueba de fuerza: un tronco altísimo, el xócotl, con un hombre sentado arriba y unos tamales de amaranto que los demás trepaban a quitarle3.

Leer la transcripción
«Esta figura llamaban los indios huei micailhuitl, que es gran fiesta; otros la llaman xócotl huetzi, porque en ella levantaban un árbol muy alto, en cuya cumbre estaba sentado un indio, al cual, subiendo otros indios y trepando por unos cordeles que estaban atados al árbol, derribaban de allí abajo al que estaba arriba y le tomaban unos tamales que ellos llaman teuzoalli, que quiere decir pan de dios.» Códice Magliabechiano, folios 37 vuelto y 38 recto, siglo XVI (facsímil de 1904).3
¿Por qué los niños el 1 de noviembre y los adultos el 2?
Por el calendario católico, y por algo más antiguo. El 1 de noviembre es el de todos los santos, y a un niño muerto se le tenía por ángel: en la capital del siglo XIX, «considerada la muerte de un niño como el tránsito de un ángel», se le velaba con música y baile6. El 2 es el de las almas que esperan en el purgatorio, por las que se reza8.
Lo más antiguo lo vio Durán en 1579: ofrenda por los niños el día de Todos Santos y por los mayores el de Difuntos. Le pesó, porque reconoció en ellas «la fiesta de difuntos chica y grande», y sospechó que los indígenas habían pasado a noviembre sus dos fiestas de agosto1. Es lo contrario de lo que se repite hoy: el fraile no habla de españoles que muevan la fiesta, sino de indígenas que la guardan dentro de la suya.
«Aunque esta fiesta caía por agosto, lo que imagino es que si alguna simulación hay o mal respeto (lo cual yo no osaré afirmar), que lo han pasado [a] aquella fiesta de los Santos para disimular su mal.»
Lo que se cuenta
Es una fiesta azteca de más de 3.000 años, presidida por la diosa Mictecacíhuatl, la señora de los muertos. Se celebraba en agosto y los españoles la pasaron al 1 y al 2 de noviembre para taparla con sus fiestas. Por eso la UNESCO la declaró patrimonio de la humanidad.
Lo que dicen las crónicas
Las dos fiestas mexicas de los muertos caían en agosto y eran de Huitzilopochtli, de Tezcatlipoca y del dios del fuego. Los que repiten los 3.000 años no citan ningún documento. Durán sospechaba en 1579 que eran los indígenas quienes las pasaban a Todos Santos «para disimular». Y la UNESCO no dice prehispánica: dice «fusión»7.
El pan, el azúcar y la caña del altar llegaron de España
El pan de muerto ya se ofrecía a los muertos antes de que llegaran los españoles
Lo dice el mismo Motolinía: los españoles trajeron «caballos, vacas, ganados, vestidos, trajes, aves, trigo, plantas», y la caña de azúcar, de la que los indígenas se hicieron «tan amigos (...) para las comer en caña» que ya la vendían en sus mercados todo el año4. Por eso hay caña en el altar, y por eso el pan de muerto es de trigo: «no hay tortilla de muertos, sino pan de muertos», resume el antropólogo Stanley Brandes11. Lo que se ofrecía antes eran tamales, cacao, aves y mantas.
Las calaveras de azúcar ya estaban en noviembre de 1841 en los puestos de los portales de la capital, «en filas sonrientes», para gran provecho de los niños, según las vio la escritora Fanny Calderón de la Barca, que un año antes ya llamaba al 2 de noviembre «Día de Muertos»5. Y el altar de casa con comida para los difuntos está en las memorias de Antonio García Cubas, de la capital del siglo XIX: «bizcochos, fruta y dulces, tamales y calabaza cocida», para que a medianoche «tuviesen qué cenar sus deudos difuntos». A él le parecía una costumbre «estúpida», y comer calaveras de azúcar, «repugnante»6.

La UNESCO no dice que sea prehispánico: habla de una «fusión»
Lo que la UNESCO proclamó en 2003 e inscribió en 2008 se llama «Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos», y habla de la fiesta «tal como la practican las comunidades indígenas». Su ficha no le pone edad: dice que es una «fusión entre ritos religiosos prehispánicos y fiestas católicas», con una visión del mundo «introducida por los europeos en el siglo XVI»7. La cifra de los 3.000 años, que se repite cada octubre, no la sostiene ningún documento citado.
- FalsoLa UNESCO declaró el Día de Muertos patrimonio por ser una fiesta prehispánica.7
- Sin fuenteEl Día de Muertos es una tradición prehispánica de más de 3.000 años.
La etiqueta de prehispánico tiene fecha. La historiadora Elsa Malvido, que dedicó 44 años a estudiar la fiesta y dirigió en el INAH un taller de estudios sobre la muerte, sostenía que se la pusieron los intelectuales de los años treinta, con el gobierno de Lázaro Cárdenas9. El antropólogo Stanley Brandes añade que el vínculo con el rito azteca se da por hecho, pero «jamás ha sido demostrado sistemáticamente», y cuenta cómo en 1971 una campaña de turismo de Michoacán convirtió la fiesta de Tzintzuntzan en «Noche de Muertos»10.
«Los intelectuales de entonces (década de 1930) rescataron y recrearon algunas costumbres populares coloniales, católicas y romanas paganas, y les asignaron un nuevo sentido, entre ellas a las fiestas de Todos los Santos y Fieles Difuntos, otorgándoles un sentido prehispánico.»
- Antes de 1521Los mexicas celebran en agosto la fiesta de los muertecitos y, veinte días después, la gran fiesta de los muertos.1
- Hacia 1541Motolinía ve que casi todos los pueblos indígenas ponen ofrenda el día de los Finados: maíz, mantas, gallinas, cacao y cera.4
- 1579Durán ve ofrenda a los niños en Todos Santos y a los mayores en Difuntos, y sospecha que la fiesta viene de agosto.1
- 2 de noviembre de 1840Fanny Calderón de la Barca lo llama «Día de Muertos»: iglesias de luto en toda la República.5
- Noviembre de 1841Los puestos de los portales de la capital se llenan de calaveras de azúcar.5
- Siglo XIXEn la capital, el altar de casa lleva bizcochos, fruta, tamales y calabaza para que los difuntos cenen a medianoche.6
- Años treintaCon el gobierno de Lázaro Cárdenas, los intelectuales dan a Todos Santos y Difuntos un sentido prehispánico, según Elsa Malvido.9
- 1971Una campaña de turismo de Michoacán rebautiza la fiesta de Tzintzuntzan como «Noche de Muertos».10
- 2003 y 2008La UNESCO proclama y después inscribe en su lista «Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos».7
Para los mexicas, solo un perro de pelo rojizo podía cruzar a los muertos por un río
Lo que sí es de antes: dar de comer al muerto y el perro que lo cruza por el río
Sahagún recogió cómo despedían a quien moría de enfermedad. Le daban papeles para pasar el camino al Mictlán y le hacían llevar «un perrito de pelo bermejo», porque los muertos cruzaban a lomos de un perro el río Chiconahuapan, y solo el rojizo podía: el negro decía «yo me lavé» y el blanco, «yo me he manchado de color prieto». Las exequias seguían a los ochenta días, al año y hasta los cuatro años, y al final del camino, en el noveno lugar, los muertos «se acababan y fenecían»2. Sahagún no dice que el perro fuera un xoloitzcuintle.
Había más ofrendas a muertos en el año mexica. En el mes de Tepeilhuitl se hacían figuras de los muertos y se les ponía comida, tamales e incienso; en el de Quecholli se dejaban sobre las tumbas de los caídos en la guerra flechas pequeñas, teas y «un par de tamales dulces». Y para Tlaxochimaco, el mes que Durán llama de los muertecitos, la gente salía al campo a juntar flores, el cempasúchil entre ellas, aunque eran para Huitzilopochtli2. Eso es lo antiguo del Día de Muertos: la comida, la flor, el incienso y la idea de un viaje.
¿Qué es verdad y qué no?
Las 14 afirmaciones de esta historia, de un vistazo
- Sin fuente
El Día de Muertos es una tradición prehispánica de más de 3.000 años.Medios y materiales escolares de México cada octubre (Milenio, 2025)
Quien repite la cifra no cita ningún documento ni yacimiento. Lo más antiguo escrito sobre fiestas mexicas de los muertos son crónicas del siglo XVI, y las dos que llevan ese nombre caían en agosto.
- Confirmado
Las dos fiestas mexicas de los muertos caían en agosto.Fray Diego Durán, en su calendario de 1579
Durán pone la de los muertecitos el 8 de agosto y la grande el 28. Sahagún, que empieza el año el 2 de febrero, deja el décimo mes entre el 1 y el 20 de agosto, aunque no lo dedica a los muertos. 1 2
- Falso
Las fiestas mexicas de los muertos estaban dedicadas a Mictecacíhuatl, la señora del Mictlán.Páginas y vídeos sobre el origen del Día de Muertos
Sahagún dedica esos dos meses a Huitzilopochtli y al dios del fuego, y el Códice Magliabechiano, a Tezcatlipoca y al dios viejo. Mictecacíhuatl sale en Sahagún como la mujer del señor del Mictlán, que recibe a los muertos. 2 3
- Dudoso
La gran fiesta mexica de los muertos era para recordar a los difuntos de cada familia.Lo que se da por hecho en casi todas las explicaciones del origen
Durán da dos razones del nombre: que era la de los muertos mayores y, en otro libro, que se llamaba así «por los muchos esclavos que en ella sacrificaban». Sahagún la cuenta como la fiesta del dios del fuego. 1 2
- Probable
El cempasúchil ya se ofrecía en las fiestas mexicas de los muertos.Guías del altar y divulgación sobre el Día de Muertos
La flor es de aquí, y Sahagún cuenta que para Tlaxochimaco, el mes que Durán llama de los muertecitos, se juntaban flores en el campo, el cempasúchil entre ellas. Pero según Sahagún eran para Huitzilopochtli. 2 1
- Confirmado
Según los mexicas, los muertos cruzaban un río del Mictlán a lomos de un perro, y solo podía hacerlo uno de pelo rojizo.Fray Bernardino de Sahagún, en el libro III de su Historia general
Sahagún recogió que al difunto le hacían llevar «un perrito de pelo bermejo». El negro no podía cruzarlo porque «yo me lavé», y el blanco porque «yo me he manchado de color prieto». 2
- Confirmado
Unos veinte años después de la conquista, los pueblos indígenas ya ponían ofrenda el día de Difuntos.Fray Toribio de Benavente, Motolinía, hacia 1541
Motolinía anotó que el día de los Finados casi todos los pueblos daban «muchas ofrendas por sus difuntos»: maíz, mantas, comida, pan, gallinas, cacao en lugar de vino y cera. 4
- Confirmado
La ofrenda a los niños el 1 de noviembre y a los mayores el 2 ya existía en el siglo XVI.Fray Diego Durán, en su calendario de 1579
Durán vio una ofrenda el día de Todos Santos y otra el de Difuntos. Le dijeron que la primera era por los niños, «que así lo usaban antiguamente», y la segunda, por los grandes. 1 3
- Dudoso
Los españoles pasaron la fiesta indígena de los muertos de agosto a noviembre para taparla.Muchas páginas sobre el origen del Día de Muertos
Ninguna de las crónicas citadas aquí lo cuenta así. Durán escribe en 1579 lo contrario: sospechaba que eran los indígenas quienes habían pasado su fiesta a Todos Santos y a Difuntos «para disimular». 1
- Falso
El pan de muerto ya se ofrecía a los muertos antes de que llegaran los españoles.Páginas y respuestas automáticas que lo ponen en la raíz indígena de la ofrenda
El trigo lo trajeron los españoles, como anotó Motolinía. A los muertos de antes se les daban tamales, cacao, aves y mantas; el pan para los difuntos venía de las costumbres de España. 4 3 11 8
- Falso
Las calaveritas de azúcar vienen de las ofrendas de los aztecas.Divulgación sobre el Día de Muertos en redes
La caña de azúcar llegó con los españoles: Motolinía la cuenta entre lo traído de Castilla. Las calaveras de azúcar se ven a la venta en los portales de la capital en 1841. 4 5
- Dudoso
El perro que guía a las almas en el Día de Muertos es un xoloitzcuintle.La Wikipedia en español y muchas guías del Día de Muertos
Sahagún habla de «un perrito de pelo bermejo» y no nombra la raza. El xoloitzcuintle es un perro de México, pero ninguna de las crónicas citadas aquí lo pone a guiar a los muertos. 2
- Falso
La UNESCO declaró el Día de Muertos patrimonio por ser una fiesta prehispánica.Páginas de turismo y prensa cada noviembre
Lo inscrito en 2008, proclamado en 2003, se llama «Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos», y su ficha habla de una «fusión entre ritos religiosos prehispánicos y fiestas católicas». 7
- Probable
La idea de que el Día de Muertos es una fiesta prehispánica se extendió en el siglo XX.La historiadora Elsa Malvido (INAH) y el antropólogo Stanley Brandes
Malvido sostenía que los intelectuales de los años treinta dieron a Todos Santos y Difuntos «un sentido prehispánico». Brandes, que ese vínculo se presume pero «jamás ha sido demostrado sistemáticamente». 9 10 8
Sigue con

Para leer a los que lo vieron
- El calendario de Durán, de 1579Gratis: la fiesta de los muertecitos y lo que vio en Todos Santos
- La Historia general de Sahagún, tomo IGratis: el camino al Mictlán y el perrito bermejo, en el libro III
- Skulls to the Living, Bread to the DeadEn Amazon. El libro de Stanley Brandes sobre el pan y el azúcar (en inglés)
En calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.
11 fuentes
- Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme, tomo II: Libro de los ritos (pp. 114-115 y 166-168) y Calendario antiguo de 1579 (pp. 288-289), Fray Diego Durán, Imprenta de Ignacio Escalante (México, 1880) (1880)
- Historia general de las cosas de Nueva España, libros II (meses noveno, décimo, decimotercero y decimocuarto), III (apéndice, cap. I) y XI, Fray Bernardino de Sahagún, Edición de Carlos María de Bustamante, tomos I y III (México, 1829 y 1830) (1829)
- Códice Magliabechiano, folios 36v a 38r y 66v a 67r, Pintores y escribano anónimos del siglo XVI, Facsímil del duque de Loubat (Roma, 1904), en Wikimedia Commons (1904)
- Historia de los indios de la Nueva España, tratado I, cap. XIII (p. 72), y tratado III, caps. VII y IX (pp. 186 y 194), Fray Toribio de Benavente, Motolinía, Colección de documentos para la historia de México, tomo I, ed. de Joaquín García Icazbalceta (México, 1858) (1858)
- Life in Mexico, during a residence of two years in that country (cartas del 3 de noviembre de 1840 y del 4 de noviembre de 1841), Frances Calderón de la Barca, Chapman and Hall (Londres, 1843) (1843)
- El libro de mis recuerdos, «Cuadros de costumbres» (pp. 390-391), Antonio García Cubas, Imprenta de Arturo García Cubas, Hermanos Sucesores (México, 1904) (1904)
- Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos (inscrito en 2008, proclamado en 2003), UNESCO, Patrimonio Cultural Inmaterial (2008)
- El origen del Día de Muertos, Victor Joel Santos Ramírez, Instituto Nacional de Antropología e Historia (2023-10-20)
- México prehispánico, 40 días celebrando a los muertos; verdad histórica de la tradición (con citas de Elsa Malvido), Excélsior (2025-11-02)
- El Día de Muertos, el Halloween y la búsqueda de una identidad nacional mexicana, Stanley Brandes, Alteridades 10 (20), Universidad Autónoma Metropolitana, pp. 7-20 (2000)
- Skulls to the Living, Bread to the Dead: The Day of the Dead in Mexico and Beyond (fragmentos), Stanley Brandes, Blackwell (2006); fragmentos publicados por Save Our Heritage Organisation, San Diego (2006)

