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El Coco que asusta a los niños le dio su nombre a la fruta, y no al revés

Confirmado

«Los nuestros le llamaron coco», por el espantajo de los críos, escribió Barros en 1563

Publicada el 27 de octubre de 2026

Grabado de Goya: una madre abraza a dos críos aterrados ante una figura alta tapada con una sábana blanca
Grabado: Que viene el Coco, Caprichos n.º 3, aguafuerte y aguatinta, primera edición (1799), Francisco de Goya (1746-1828); impresión del Rijksmuseum, Ámsterdam (RP-P-1921-2024). Dominio público

El Coco es un ser sin forma con el que se mete miedo a los pequeños en España, Portugal y América para que se duerman. Su rastro escrito más antiguo es un poema castellano del siglo XV: «¡Cata el coco!». Los portugueses llamaron coco al fruto de la palmera hacia 1498, porque sus tres agujeros le daban cara.

Madrid, febrero de 1799. En una tienda de perfumes y licores de la calle del Desengaño se venden ochenta estampas de Francisco de Goya, a 320 reales la colección15. En la tercera, una mujer sentada sujeta a dos críos aterrados; delante, de pie, alguien tapado de la cabeza a los pies con una sábana. Debajo, grabado, el título: «Que viene el Coco». Lo que había bajo la sábana lo dejaron por escrito tres comentarios de la época, y no era un monstruo.

Terror¿Verdad o mentira?Las momias de Guanajuato tienen la boca abierta porque las enterraron vivas

¿Quién es el Coco?

Nadie lo describe igual dos veces, y en eso está su fuerza. En 1611, el primer gran diccionario del castellano, el de Sebastián de Covarrubias, lo definía por el efecto que causa: «en lenguage de los niños vale figura que causa espanto, y ninguna tanto como las que están a lo escuro»10. No tiene cuerpo fijo ni casa. Las nanas solo cuentan lo que hace: viene si el niño no se duerme, y se lo lleva o se lo come.

«La fuerza mágica del coco es precisamente su desdibujo. Nunca puede aparecer, aunque ronde las habitaciones. Y lo delicioso es que sigue desdibujado para todos.»

Federico García Lorca, en su conferencia sobre las canciones de cuna españolas (Madrid, 13 de diciembre de 1928)23

Cada casa le pone la cara que quiere. En Portugal se llamaba côca al encapuchado que abría algunas procesiones, con tres agujeros en la capucha para los ojos y la boca, y a las calabazas vaciadas con una vela dentro con las que se asustaba de noche29. Según la Real Academia, la palabra nombró primero un fruto redondo y pasó al fantasma porque se le ponía una cabeza así26.

  • DudosoAl principio, el Coco era una calabaza hueca con una vela dentro.2926

Un sastre de Córdoba ya lo puso por escrito en el siglo XV

Leyendas¿Verdad o mentira?

El nombre del Coco viene del «bogeyman» inglés

«Tanto me dieron de poco, / que de puro miedo temo / como los niños de cuna / que les dicen: “¡Cata el coco!”»

Antón de Montoro, el Ropero de Córdoba, en un poema a Gonzalo de Gros (siglo XV)1

Lo escribió Antón de Montoro, un sastre de Córdoba nacido en 1404 al que llamaban el Ropero. Catar era mirar: «¡mira, el coco!». Otro poeta, Alonso de Jaén, en la respuesta a otro poema suyo, usó la misma imagen con un detalle de casa pobre: «A los niños “cata el coco” / dicen cuando piden pan»1. Montoro no se lo inventa: lo cita como algo que ya se hacía. Es el testimonio más antiguo que recogen los estudios sobre el Coco, y es anterior al viaje de Vasco da Gama a la India30.

  • FalsoEl nombre del Coco viene del «bogeyman» inglés.1231
  • FalsoAl Coco lo inventó el poeta cordobés Antón de Montoro en el siglo XV.132

En portugués sale en 1518, en una obra que Gil Vicente representó ante la reina Leonor en los maitines de Navidad, en un hospital de Lisboa: un niño pequeño ve al diablo y grita «Mãe, e o coco está alli!», ¡madre, ahí está el coco!2 En 1554, el Lazarillo de Tormes lo usa con toda su carga: el hermanito de Lázaro, hijo de un hombre negro, ve a su madre y a Lázaro blancos y a su padre no, y huye de él gritando «¡Madre, coco!». Lázaro lo apunta y lo juzga: «¡Cuántos debe de haber en el mundo que huyen de otros porque no se ven a sí mesmos!»3

Los portugueses le vieron ojos y nariz a la nuez de la India

Página impresa en portugués en 1563, a una columna, con el pasaje que explica por qué se llamó coco al fruto de la palmera
Documento: Terceira decada da Asia (Lisboa, 1563), libro III, capítulo VII, folio 73 vuelto, João de Barros (h. 1496-1570); impreso por Ioam de Barreira; ejemplar de la John Carter Brown Library, escaneo de Internet Archive. Dominio público
Leer la transcripción

«Esta casca per onde aquelle pomo recebe o nutrimento vegetavel (...) tem hũa maneira aguda que quer semelhar o nariz, posto entre dous olhos redondos per onde elle lança os grellos quando quer naçer: por razam da qual figura, sem ser figura, os nossos lhe chamaram coco. Nome emposto pellas molheres a qualquer cousa com que querem fazer medo ás crianças, o qual nome assy lhe ficou, que ninguem lhe sabe outro.» En castellano: esta cáscara tiene una punta que parece la nariz, entre dos ojos redondos por donde echa los brotes; por esa figura, sin ser figura, los nuestros le llamaron coco, nombre que ponen las mujeres a cualquier cosa con que quieren meter miedo a los niños. João de Barros, «Terceira decada da Asia» (Lisboa, 1563), libro III, capítulo VII, folio 73 vuelto.6

  • ProbableLos portugueses llamaron coco a la fruta porque sus tres agujeros les recordaron la cara del Coco.672685

João de Barros, el gran cronista de los viajes portugueses, lo dejó escrito en 1563. Ese mismo año, en Goa, el médico Garcia de Orta daba una razón parecida: le pusieron coco «por ter aquelles tres buracos», porque parece «rosto de bugio», cara de mono7. El nombre ya corría en 1498: el diario del primer viaje de Vasco da Gama cuenta que en una nave tomada junto a la India «o mantimento era coquos», la comida eran cocos5. Y desde las Indias de Castilla, Gonzalo Fernández de Oviedo escribía que sus tres hoyos hacen «un gesto de un monillo que paresce que coca», que hace muecas9.

Coco pelado sobre una estera, con tres manchas oscuras en la cáscara que parecen dos ojos y una boca abierta
Los tres poros de la cáscara, por donde brota la palmera: la «figura, sin ser figura» de Barros. Foto: Coconut face, tree-species (Flickr). CC BY 2.0

Lo que se cuenta

El Coco se llama así por la fruta: la cáscara del coco tiene tres agujeros que le dan cara de calavera, y con esa calavera se asustaba a los niños. Es la explicación del diccionario portugués de Rafael Bluteau, de 1712, y la que da por buena quien cree que la fruta fue primero.

Lo que dicen los papeles

El coco de los niños está en un poema castellano del siglo XV y en una obra de Gil Vicente de 1518. La fruta se llama coco desde 1498, y Barros escribe en 1563 que se la bautizó por ese espantajo. En la misma entrada de 1712, Bluteau copia a Barros, que dice justo lo contrario que él136.

  • FalsoEl Coco se llama así por la fruta: la cáscara del coco tiene tres agujeros que parecen una calavera.125613

En 1891, el conde de Ficalho, editor de Orta, todavía dudaba: el diario de Gama dice «coquos» con demasiada naturalidad para un nombre recién puesto, y él no había encontrado ningún coco que asustara a los niños en el siglo XV8. En 1900, Emilio Cotarelo publicó los poemas de Montoro con su «¡Cata el coco!». Hoy la Real Academia lo da por sentado: el fruto del cocotero se llamó así después que el fantasma, «por su similitud con la cabeza del fantasma»26. Que coco quisiera decir cabeza en el castellano antiguo no lo recoge Covarrubias, que en 1611 le da tres sentidos y ninguno es ese; lo que sí significó cabeza, según el filólogo Manfred Sandmann (1955), fue coca1029.

  • DudosoEn el castellano antiguo, coco quería decir cabeza.102629

¿De dónde sale «Duérmete niño, duérmete ya»?

La nana con el coco más antigua que citan los estudiosos está en un auto religioso, Los desposorios de la Virgen, del licenciado Juan Caxés, que recibió licencia para representarse en Madrid en agosto de 16091130. La canta Bato, un pastor que presume de haber mecido mil veces a la Virgen cuando era una niña de cuna, y la canta «al son del Caballero»:

«Ea, niña de mis ojos, / duerma y sossiegue, / que a la fe que venga el coco / si no se duerme.»

Bato, el pastor que mecía a la Virgen niña, en «Los desposorios de la Virgen», de Juan Caxés (1609)11

En los libros españoles del siglo XIX, la nana del coco suele rimar en «-oco». En 1884, los folcloristas gallegos recogían en La Coruña «que ahí ven o cocón / a levar os nenos / que non durmen, non», y anotaban al lado la de Andalucía: «Duérmete, niño mío, / que viene el coco / y se lleva los niños / que duermen poco»18.

La rima de hoy, con ya y te comerá, sale en México hacia 1840, en una novelita de Ignacio Rodríguez Galván publicada entre 1837 y 1843: «A la rorro, niña, / y a la rorro ya, / porque viene el coco / y te comerá»19. En Madrid se cantaba en un teatro en 188020, y en Puerto Rico se recogió en 1918 casi palabra por palabra como hoy: «Duérmete, nene, duérmete ya; porque viene el coco y te comerá»22.

  • Sin fuenteLa nana «Duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco» es de la Edad Media.
  • DudosoLa versión «duérmete ya, que viene el coco y te comerá» nació en España y de allí pasó a América.19202211

Lo que había debajo de la sábana de Goya

Leyendas¿Verdad o mentira?

En el grabado de Goya «Que viene el Coco», el Coco es un monstruo

Estampa entera de Goya con su número, P. 3, arriba y el título «Que viene el Coco» grabado debajo de la escena
Grabado: Que viene el Coco, Caprichos n.º 3, aguafuerte y aguatinta, primera edición (1799), Francisco de Goya (1746-1828); impresión del Rijksmuseum, Ámsterdam (RP-P-1921-2024). Dominio público
Leer la transcripción

Título grabado en la plancha: «Que viene el Coco.» Los tres comentarios manuscritos de la época. Del Museo del Prado: «Abuso funesto de la primera educación. Hacer que un niño tenga más miedo al Coco que a su padre, y obligarle a temer lo que no existe.» De Ayala: «Las madres meten miedo á sus hijos con el Coco para hablar con sus amantes.» De la Biblioteca Nacional: «Las madres tontas hacen medrosos a los niños figurando el Coco; y otras peores se valen de este artificio para estar con sus amantes a solas cuando no pueden apartar de sí a sus hijos.» Goya, «Caprichos», n.º 3 (1799), primera edición; ejemplar del Rijksmuseum.14

  • FalsoEn el grabado de Goya «Que viene el Coco», el Coco es un monstruo.141617

El comentario del Prado, que se ha atribuido al propio Goya, es una lección de la Ilustración: no se educa con miedo a lo que no existe15. Los otros dos van más lejos. El de Ayala dice que las madres asustan con el Coco «para hablar con sus amantes»16, y el de la Biblioteca Nacional separa a las madres tontas de otras peores, que usan el bulto para quedarse a solas con el amante cuando no pueden apartar a los niños17. Bajo la sábana no hay un monstruo: hay una persona. Casi noventa años antes, en 1712, un diccionario portugués ya recogía el consejo de no dejar que las amas asustaran con cocos a los niños, «porque criados com estes temores, & sobresaltos, se fazem timidos, & cobardes»13.

En América es el Cucuy, el Cuco o la Cuca, y Sor Juana ya lo nombraba

Leyendas¿Verdad o mentira?

Sor Juana nombra al Coco en su poema «Hombres necios que acusáis»

El Coco cruzó el mar con las nanas y con los libros. En la Nueva España, Sor Juana Inés de la Cruz lo metió en uno de sus poemas más conocidos, «Hombres necios que acusáis», impreso en Madrid en 1689: los hombres que critican a las mujeres que ellos mismos persiguen se parecen «al niño, que pone el coco, / y luego le tiene miedo»12.

  • ConfirmadoSor Juana Inés de la Cruz nombra al Coco en «Hombres necios que acusáis».12
Página impresa en 1689 con las redondillas de Sor Juana «Hombres necios que acusáis» a dos columnas
«Hombres necios», en la primera edición de «Inundación castálida» (Madrid, 1689), página 85. Documento: Inundación castálida (Madrid, 1689), p. 85: redondillas «Hombres necios que acusáis», Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695); impreso por Juan García Infanzón; ejemplar de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, escaneo de Internet Archive. PDM 1.0

Hoy cambia de nombre según el país. En México es también el Cucuy, «personaje imaginario con que se asusta a los niños, y que los rapta si no se portan bien»; es el Cuco en Guatemala, la República Dominicana, Puerto Rico, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Paraguay, Argentina y Uruguay, y en Paraguay también el cuculelé2728. En Nuevo México, en 1879, una revista daba por sabido que la nodriza asustaba con «que viene el coco y te comerá»21. Y en Brasil se convirtió en la Cuca, a la que Monteiro Lobato dio en 1921 «cara de jacaré», de caimán24.

  • FalsoEl Cucuy de México es un monstruo distinto del Coco.2728

El hombre del saco es otro: tiene cuerpo, saco y oficio

689
encuestados por dos universidades andaluzas, 2009-201130
29,9 %
dijeron que su gran miedo de niños fue el hombre del saco30
14,8 %
dijeron que fue el coco30
  1. Siglo XVAntón de Montoro: a los niños de cuna «les dicen: ¡Cata el coco!».1
  2. 1498El diario del viaje de Vasco da Gama ya llama «coquos» al fruto de la palmera.5
  3. 1518Gil Vicente, en Lisboa: un niño ve al diablo y grita que ahí está el coco.2
  4. 1554El «Lazarillo de Tormes»: «¡Madre, coco!».3
  5. 1563João de Barros: la fruta se llamó coco por el espantajo de los niños.6
  6. Agosto de 1609Licencia del auto de Juan Caxés con la nana del coco más antigua que se cita.11
  7. 1615El epitafio de don Quijote: «fue el espantajo y el coco del mundo».4
  8. 1689Sor Juana: «al niño, que pone el coco, y luego le tiene miedo».12
  9. 1712Bluteau lo cuenta al revés: el coco asusta por los agujeros de la fruta.13
  10. 6 de febrero de 1799El Diario de Madrid anuncia la venta de los «Caprichos» de Goya, con «Que viene el Coco».15
  11. Hacia 1840En México: «porque viene el coco y te comerá».19
  12. 1918En Puerto Rico, la nana casi como hoy: «Duérmete, nene, duérmete ya».22

Seis siglos después de los niños de cuna de Montoro, el Coco sigue sin cara. Se la vieron a una fruta, se tapó con una sábana en un grabado de Goya, el Quijote lo usó de epitafio4 y cambió de nombre al cruzar el mar. Lo único que no ha cambiado es la hora a la que llega.

  • ConfirmadoEl Quijote acaba llamando a don Quijote «el coco del mundo».4

¿Qué es verdad y qué no?

Las 13 afirmaciones de esta historia, de un vistazo
  • Falso

    El Coco se llama así por la fruta: la cáscara del coco tiene tres agujeros que parecen una calavera.El diccionario portugués de Rafael Bluteau (1712) y quien da por hecho que la fruta fue primero

    Es al revés. El coco que asusta a los niños sale en un poema castellano del siglo XV y en Gil Vicente (1518); la fruta se llama coco desde 1498, y Barros escribió en 1563 que se la bautizó por ese espantajo. 1 2 5 6 13

  • Probable

    Los portugueses llamaron coco a la fruta porque sus tres agujeros les recordaron la cara del Coco.El cronista João de Barros (1563) y hoy la Real Academia

    Es la razón de Barros (1563) y la de la RAE. Orta y Oviedo hablan de una cara de mono que hace muecas. En 1891 Ficalho dudaba porque el diario de Gama ya dice «coquos» en 1498 y no conocía el coco del siglo XV. 6 7 26 8 5

  • Dudoso

    En el castellano antiguo, coco quería decir cabeza.El resumen automático de los buscadores y algunas webs de etimología

    En Covarrubias (1611), coco es la nuez de la India, la grana de teñir y la figura que causa espanto, no la cabeza. Lo que sí significó cabeza fue coca (Sandmann, 1955); coco por cabeza es hoy un uso coloquial (RAE). 10 26 29

  • Falso

    El nombre del Coco viene del «bogeyman» inglés.Artículos de cultura popular que buscan el origen de todos los asustaniños en una palabra inglesa

    La palabra castellana ya está en un poema del siglo XV («¡Cata el coco!») y en el portugués de Gil Vicente en 1518. El coco y el bogeyman son figuras parecidas de dos lenguas distintas. 1 2 31

  • Falso

    Al Coco lo inventó el poeta cordobés Antón de Montoro en el siglo XV.La ficha de EcuRed, que pone a Montoro como su «creador»

    Montoro no lo inventa: lo cita como algo que ya se les decía a los niños de cuna («que les dicen: ¡Cata el coco!»). Es el testimonio escrito más antiguo que se conoce, no el origen. 1 32

  • Sin fuente

    El Coco viene del culto celta a las cabezas cortadas.La Wikipedia en inglés y webs de mitología

    Es una comparación: ningún documento une las cabezas cortadas de los pueblos prerromanos con el coco, cuyo primer rastro escrito es un poema castellano del siglo XV.

  • Dudoso

    Al principio, el Coco era una calabaza hueca con una vela dentro.El resumen automático de los buscadores y la Wikipedia en inglés

    En Portugal se llamó côca a calabazas agujereadas con vela y al encapuchado de algunas procesiones, y la RAE cree que al fantasma se le ponía un fruto redondo por cabeza. Pero ninguno de los textos de los siglos XV al XVII citados aquí lo describe así. 29 26

  • Falso

    En el grabado de Goya «Que viene el Coco», el Coco es un monstruo.Descripciones del grabado que hablan de una «figura sombría y amenazante»

    Es alguien tapado con una sábana. Dos de los tres comentarios manuscritos de la época dicen que algunas madres usaban el Coco para verse con sus amantes. 14 16 17

  • Confirmado

    El Quijote acaba llamando a don Quijote «el coco del mundo».El epitafio de Sansón Carrasco, en el último capítulo del Quijote (1615)

    En el capítulo LXXIV de la segunda parte, el epitafio dice que don Quijote «fue el espantajo y el coco del mundo»: el que asustaba a todos. 4

  • Confirmado

    Sor Juana Inés de la Cruz nombra al Coco en «Hombres necios que acusáis».Las redondillas de Sor Juana, impresas en Madrid en 1689

    En la primera edición, «Inundación castálida» (Madrid, 1689), página 85: los hombres se parecen «al niño, que pone el coco, y luego le tiene miedo». 12

  • Sin fuente

    La nana «Duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco» es de la Edad Media.Webs de canciones infantiles y de leyendas

    Nadie da un documento medieval. La nana con el coco más antigua que se cita es de un auto de 1609, y la rima con «ya» y «te comerá» aparece hacia 1840 en México y en 1880 en Madrid.

  • Dudoso

    La versión «duérmete ya, que viene el coco y te comerá» nació en España y de allí pasó a América.La idea habitual de que la nana vino de España a América

    La más antigua impresa que se ha localizado es mexicana, de hacia 1840 («a la rorro ya, porque viene el coco y te comerá»); en Madrid sale en 1880 y en Puerto Rico en 1918. La del siglo XVII es otra. 19 20 22 11

  • Falso

    El Cucuy de México es un monstruo distinto del Coco.Series, cómics y vídeos que lo presentan como una criatura propia

    El Diccionario de americanismos define el cucuy, en México, como «personaje imaginario con que se asusta a los niños, y que los rapta si no se portan bien»: el mismo oficio que el coco y el cuco. 27 28

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Para seguir con el Coco

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32 fuentes
  1. Cancionero de Antón de Montoro (el Ropero de Córdoba), poeta del siglo XV, poemas XCV y XCIX, pp. 177 y 181, Antón de Montoro; edición de Emilio Cotarelo y Mori, Madrid, 1900; manuscritos M-320 de la Biblioteca Nacional y 2-F-5 de la Biblioteca de Palacio (1900)
  2. Auto da Barca do Purgatório (representado en Lisboa, Navidad de 1518), en Obras de Gil Vicente, t. I, Gil Vicente; edición de J. V. Barreto Feio y J. G. Monteiro, Hamburgo, Officina Typographica de Langhoff, 1834 (1834)
  3. La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, tratado primero (edición de Burgos, 1554), Anónimo, Proyecto Gutenberg, n.º 320 (1554)
  4. El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha, segunda parte, capítulo LXXIV, Miguel de Cervantes, Madrid, 1615; texto del Proyecto Gutenberg, n.º 2000 (1615)
  5. Roteiro da viagem de Vasco da Gama em MCCCCXCVII (segunda edición), Atribuido a Álvaro Velho; edición de Alexandre Herculano y el barón de Castelo de Paiva, Lisboa, Imprensa Nacional, 1861 (1861)
  6. Terceira decada da Asia, libro III, capítulo VII, folio 73 vuelto, João de Barros, Lisboa, Ioam de Barreira, 1563; ejemplar de la John Carter Brown Library en Internet Archive (1563)
  7. Colóquios dos simples e drogas da India, colóquio XVI, t. I, p. 235, Garcia de Orta; edición del conde de Ficalho, Goa, 1563; Lisboa, Imprensa Nacional, 1891 (1891)
  8. Nota al colóquio XVI, «Do coquo»: la origem da palavra coco, t. I, pp. 247-250, Francisco Manuel de Melo Breyner, conde de Ficalho, En Colóquios dos simples e drogas da India, Lisboa, 1891 (1891)
  9. Historia general y natural de las Indias, libro IX, capítulo IV, t. I, p. 337, Gonzalo Fernández de Oviedo; edición de José Amador de los Ríos, Madrid, Real Academia de la Historia, 1851 (1851)
  10. Tesoro de la lengua castellana o española, entradas «Cocar» y «Coco», Sebastián de Covarrubias, Madrid, Luis Sánchez, 1611; ejemplar de la Universidad de Sevilla en Internet Archive (1611)
  11. Auto famoso de los desposorios de la Virgen, en «Œuvres dramatiques du licencié Juan Caxes», con sus licencias de agosto de 1609, Juan Caxés; edición de Léo Rouanet, Revue Hispanique, VIII (1901), pp. 117-139 y 165 (1901)
  12. Inundación castálida, redondillas «Hombres necios que acusáis», p. 85, Sor Juana Inés de la Cruz, Madrid, Juan García Infanzón, 1689; ejemplar de la Universidad de Sevilla en Internet Archive (1689)
  13. Vocabulario portuguez e latino, t. 2, entrada «Coco», Rafael Bluteau, Coimbra, Colegio das Artes, 1712 (1712)
  14. Que viene el Coco, Caprichos n.º 3, primera edición (RP-P-1921-2024), Francisco de Goya, Rijksmuseum, Ámsterdam (1799)
  15. Goya grabador, pp. 29-30 y 38 (con el anuncio del Diario de Madrid del 6 de febrero de 1799 y el manuscrito del Prado), Aureliano de Beruete y Moret, Madrid, Blass y Cía., 1918; ejemplar de la Universidad de Sevilla en Internet Archive (1918)
  16. Goya, su tiempo, su vida, sus obras, p. 328 (comentario del manuscrito de Ayala), Cipriano Muñoz y Manzano, conde de la Viñaza, Madrid, 1887 (1887)
  17. Trasmundo de Goya (comentario del manuscrito de la Biblioteca Nacional), Edith Helman, Madrid, Revista de Occidente, 1963 (1963)
  18. Folk-lore español. Biblioteca de las tradiciones populares españolas: Folk-lore gallego, coplas de cuna de La Coruña y nota sobre Andalucía, Sociedad del Folk-Lore Gallego, presidida por Emilia Pardo Bazán, Madrid, Francisco Álvarez y Cía., 1884 (1884)
  19. ¡Tras un mal nos vienen ciento!, en Novelas cortas de varios autores, p. 261, Ignacio Rodríguez Galván, México, V. Agüeros, 1901 (Biblioteca de Autores Mexicanos); publicada antes entre 1837 y 1843 (1901)
  20. La tela de araña, juguete lírico en dos actos y en verso, Calixto Navarro y Javier Govantes; música de Manuel Nieto, Madrid, 1880 (1880)
  21. Revista Católica, t. 5, Las Vegas, Nuevo México, Imprenta del Río Grande, 1879 (1879)
  22. Porto-Rican Folk-Lore. Décimas, Christmas Carols, Nursery Rhymes, and Other Songs, n.º 278, J. Alden Mason; edición de Aurelio M. Espinosa, Journal of American Folklore, 31 (121), 1918 (1918)
  23. Canciones de cuna españolas (Las nanas infantiles), conferencia en la Residencia de Estudiantes, 13 de diciembre de 1928, Federico García Lorca, En Prosa, Madrid, Alianza, 1972 (1928)
  24. O Saci, Monteiro Lobato, São Paulo, 1921 (1921)
  25. La caja vacía, Emilio Carballido, México, 1962 (1962)
  26. Diccionario de la lengua española, entrada «coco¹», Real Academia Española
  27. Diccionario de americanismos, entrada «cucuy», Asociación de Academias de la Lengua Española (2010)
  28. Diccionario de americanismos, entrada «cuco», Asociación de Academias de la Lengua Española (2010)
  29. Etimologías y leyendas etimológicas: el coco y el mono, Manfred Sandmann, Revista de Filología Española, XXXIX (1955), pp. 80-101 (1955)
  30. Aún viene el coco. Origen, pervivencia y transformación de un clásico del miedo infantil, Alberto del Campo Tejedor y Fernando C. Ruiz Morales, Athenea Digital, 18 (2), 2018 (2018-07)
  31. La historia detrás de El Coco, el mito que atormentó millones de niños alrededor del mundo, Cultura Colectiva (2017-02-07)
  32. El Coco (criatura), EcuRed