Todas miden ocho sílabas y riman. Con «Con su nombre» se escribe otra igual con el nombre que quieras.
Para la maestra
La maestra andaba a gustoy oyó afuera, en la banqueta,un mariachi de esqueletoscon guitarra y con corneta.
La Catrina llegó tardey sin tarea en la mano;la dejó sin el recreoa hacer planas en verano.
Para el maestro
El maestro estaba en pazcon el pan de muerto a un lado,cuando la Flaca, golosa,se lo comió de un bocado.
La Muerte entró muy confiadaa llevárselo en la clase,pero sin examen hechono hubo forma de que pase.
Para mi mamá
Mi mamá leía en pazsin saber que la Pelona,con su sombrero de flores,venía a verla en persona.
Llegó la Muerte con hambrey olió el mole que servía;se sirvió tres platos llenosy se quedó todo el día.
Para mi papá
Mi papá andaba felizy un frío de panteónle avisó que la Calacalo esperaba en el sillón.
La Muerte llegó al partidoa llevárselo en un rato,y la puso de portera:¡la ficharon bien barato!
Para mi amiga
Mi amiga bailaba a gustocuando se apagó la velay entre las sombras, la Flacale dio un susto de novela.
La Muerte vino a llevarla,pero antes de dar un pasole contó toda la cuadray se le olvidó su caso.
Para mi amigo
Mi amigo bailaba en pazcon su atole y su tamal,cuando tocó la Catrinaen rebozo de percal.
La Catrina, muy formal,le tocó con la guadaña,pero él en el celularno movió ni una pestaña.
Para mi abuela
Mi abuela cantaba a gustola noche de Todos Santos,cuando llegó la Catrinay le pegó tres espantos.
La Flaca vino por ella,pero le dio un chocolatecon pan dulce y un consejo,y se quedó en el petate.
Para mi abuelo
Mi abuelo estaba felizcuando tocó a su ventanauna calaca elegantecon su sombrero de lana.
La Flaca fue a despertarloa las seis de la mañana;le dijo: «Cinco minutos»,y abrió el ojo a la semana.
Para mi compañera
Mi compañera leíay por la esquina asomóla Calaca en bicicletay en la puerta se frenó.
La Catrina la encontróviendo series en la cama;se sentó «nomás un rato»y ahora es fan de la trama.